0 Comentarios

Vender tu alma al Diablo

¿Cambiaste tus Sueños por un empleo estable?

Un día, entre el grupo de amigos, surgió un debate a partir de un diagrama bastante popular que circula por las redes:

La pregunta inevitable entre nosotros fue: ¿y tú, en qué subconjunto del diagrama estás?¿Cuán lejos estás del centro?

Como era de esperar, las respuestas fueron variadas, además de honestas, afortunadamente. Recientemente Medium se empezó a saturar de artículos de gente que relataba cómo un día tuvieron una feliz epifanía y decidieron auto-despedirse el empleo que no les hacía felices, mandar a hacer puñetas al jefe que detestaban y entregarse a su pasión, a su sueño, a su libertad. Son historias fascinantes que pueden escucharse frecuentemente más tarde en la cola del paro o en las grises salas de espera para las entrevistas de trabajo.

La abundancia — incluso pornografía — de este tipo de testimonios me temo que es un sesgo que únicamente contribuye a inflar la célebre burbuja del emprendimiento que tantos damnificados está dejando por su camino. Liberarse del yugo de un trabajo que nos cansa, nos aburre y nos mata el espíritu y entregarse a un sueño, una pasión, una misión o una vocación que además nos pague todas las facturas es una tarea titánica que tiene un precio elevado, como es lógico.

La mayoría no lo consigue, aunque lo haya intentado denodadamente.

Pero es que la gran mayoría no lo llega ni a intentar en su vida.

¿Qué proporción de personas han vendido su alma al diablo a cambio de reducir al máximo posible el fantasma de la incertidumbre? Y no solamente en el ámbito profesional o laboral, si no también en otros órdenes de la vida.

No conozco la respuesta, pero sospecho que la cifra sería bastante abultada. Eso sí, no me malinterpreten. No se trata de ningún reproche de alguien altivo que observa el fenómeno con condescendencia. No es el caso.

En un mundo abocado a toda máquina hacia el hiperdesempleo debido a la optimización que impone Skynet, cada vez más personas serán expulsadas de un mercado laboral cuyas paredes se van estrechando más y más, hasta que llegue al punto en que simplemente, se volatilice. En este panorama, hasta la más convencida y entregada venta de alma a cambio de unas migajas de seguridad se volverá papel mojado.

Vender nuestra alma al diablo es un acto humanamente muy comprensible. Nuestro primer deber consiste en tratar de asegurar nuestra supervivencia y, a partir de ahí, si lo deseamos, ir escalando peldaños en la célebre pirámide de Maslow en busca de ese lugar autópico que acordamos en denominar Felicidad, y que incluso figura por escrito en una de las más famosas constituciones nacionales del mundo.

Pero… ¿cuántas veces el resultado de la transacción nos deja enjaulados y defraudados, atorados en el primer peldaño de la pirámide (o quizás, el segundo)? ¿No será una trampa en el fondo?

Ponernos en la disyuntiva de elegir entre tratar de aferrarnos a ese pacto con el diablo o salir valerosos en busca de nuestros sueños es una circunstancia bastante ansiógena, por eso la gran mayoría de nosotros (¡creo!) la evitamos empleando toda serie de maniobras de distracción o dilación.

Nuestra razón nos indica que el primer camino nos acabará metiendo en un tren hacia una una lenta y cómoda agonía, mientras que el segundo nos puede acabar destruyendo directamente. ¿Qué hacer entonces?

Afortudamente el remolino temporal, el Zeitgeist acelerado que nos lleva hacia la(s) Singuralidad(es) va a obligarnos a casi todos a que tomemos partido. Es un fenómeno que ya se está produciendo en el contexto de esta Modernidad Líquida, y que podemos observar sobre todo en el ámbito laboral.

Creo que nunca antes había visto a tanta gente aferrándose con uñas y dientes a un puesto de trabajo que no es más que un edificio que se resquebraja por momentos, un barco que se pudre y del que a penas quedarán unos pecios para salir a flote. Pero también por otro lado, nunca antes había visto tanta gente animada a entregarse a la búsqueda de sus Sueños, aligerando al máximo su mochila, como si no hubiera un mañana.

Son tiempos en el fondo fascinantes. El cambio se produce cada vez a un ritmo más acelerado, y la fábrica de Novedad y Complejidad cada vez trabaja con más energía.

¿Cambiaste tus Sueños por un Empleo Estable?

Y cuando dentro de poco se acaben para siempre esos empleos ¿qué harás? ¿te tendrás, al fin, que enfrentar cara a cara con tus Sueños?

¿Has pensado ya en ello? ¿Has encontrado ya tu estrellita azul?

“Find what you love

and let it kill you”.

-Charles Bukowski

Fuente Imagen: producción propia. Licencia Creative Commons, de reproducción libre con atribución sin modificación.

Artículos Relacionados

Comentarios

  • Admin says:

    maybe

    13 agosto 2016
  • Admin says:

    Hiiii

    14 agosto 2016
  • Graciela Leal says:

    Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Morbi tortor felis, bibendum et aliquam sit amet, hendrerit et lacus. Sed tortor augue, consequat vel tristique at, sagittis eleifend nisl. Ut non dictum felis, in scelerisque velit. Cum sociis natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Donec consequat odio turpis, vitae dignissim lacus ultrices in. Donec mi justo, aliquet sed lorem faucibus, cursus sodales turpis. Phasellus tempus sodales mattis. Nam ut massa pretium, maximus neque eu, commodo est. Nunc id diam nec eros vulputate fringilla. Maecenas vehicula, ligula eget placerat auctor, odio sapien placerat ipsum, vitae mattis velit arcu sed enim. Donec id accumsan ante, id imperdiet nibh.

    15 agosto 2016