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Soñar sin control no sirve de nada

Hace apenas unos días y por casualidad, aunque todo sea dicho quizás empujado por algo de curiosidad, acabé realizando un taller sobre Lean Startup y emprendimiento. Esa palabra que está tan de moda y que no acabamos entendiendo del todo, en parte porque no nos están explicando demasiado bien de que va esto de emprender. Se está creando un hype sobre este termino y muchas veces lo que pasa es que se generan expectativas sobre lo bueno que son nuestros sueños, que lo son, nuestras ilusiones y lo grandes y molones que vamos a ser si emprendemos un negocio.

Hace unos días tomando un café con unos amigos y hablando sobre emprendimiento, ilusiones, cambio, saltaba una pregunta de alguien del grupo, con toda razón: ‘Qué pasa que ahora por ser empleado y trabajar mis horas ya no soy una persona válida. ¿No valgo si no emprendo? No soy “guay”’. Esto es lo que ocurre, hablamos de emprender y siempre lo asociamos a montar un nuevo negocio. Estamos equivocados.

Emprender viene del vocablo francés entrepreneur y en su origen se creó para referenciar a esas personas que viajaban a un mundo desconocido en busca de oportunidades sin tener certeza de que va a pasar o a las expediciones militares. En resumen alguien que abraza la incertidumbre y la entiende como una oportunidad de mejorar, de cambio. Sin embargo, a lo largo del tiempo el término fue adquiriendo un caracter económico, y acabó siendo utilizado para las personas que creaban una empresa. Es ahí donde está el matiz de la pregunta anterior: ‘¿No valgo si no emprendo?’ Podemos emprender en cualquier lugar, incluso en nuestro trabajo.

Yo entiendo emprender como el proceso de ser capaz de ser quien eres y hacer lo que te gusta. De tener el valor de escucharte para saber que tienes dentro con ganas de salir e intentar sacarlo y que sea sostenible, que se convierta en parte de tu vida. De no ser hype y ser auténtico, nada más. Todos tenemos pasiones, sueños, cosas que queremos hacer y que por muchas razones no hacemos. Darte la oportunidad de intentar llevar acabo alguno es emprender, y esto se puede hacer en cualquier lugar, no es necesario que el único camino sea montando un negocio. Detectar un sueño tiene mucho valor y querer que sea sostenible debería ser tu mantra. Soñar sin control no sirve de nada. Soñar sin control crea frustración, ansiedad y esto es un caldo de cultivo para que el miedo se asiente y te paralice. Lo sé de primera mano. Si no eres capaz de convertir en sostenible tus ilusiones acabarás siendo un zombie de tu pasión. Alguien que va por la vida como un autómata, el prisionero número uno de la incertidumbre.

Como respuesta a ese pregunta, puedes emprender en cualquier faceta de tu vida. Puedes ser un gran emprendedor trabajando en una empresa que no has montado tú pero que con tu iniciativa y ganas la llevas a un nuevo paradigma, a nuevas maneras de hacer cosas porque esa es tu pasión. O puedes en tu tiempo libre darte el gusto de hacer algo que te reconforte, igual acaba saliendo tan bien que puede ser sostenible y darte alguna alegría. También tienes la oportunidad de escucharte profundamente hasta dar con tus sueños, tus pasiones y enfocar un cambio laboral hacia un nuevo sector o ambiente laboral. Hay muchas maneras de emprender, muchas formas de hacerlo no sólo montando un negocio. Lo importante es que te des la oportunidad de convertir en sostenibles tus sueños, en hacerlos realidad. Porque soñar es tremendamente fácil, escucharte no tanto, y ejecutar algo que deseas y supone un cambio es tan complicado como placentero, ¿entonces por qué no intentar tener una actitud emprendedora?

De ese curso me llevé dos frases que resonaron muy fuerte dentro de mí. La primera: ‘No es buena idea intentar predecir en la incertidumbre, no debemos ser pitonisos, debemos aprender a adaptarnos para ser capaces de cambiar.’ y la otra, ‘No todas las buenas ideas son buenos negocios’. Esta última incluso iba acompañada de un aviso. Se está animando a la gente a emprender pero muchos pediran dinero para ejecutar una idea que sólo tiene cabida en su cabeza. Ese dinero habrá que devolverlo y cuando todo son ideas hay mucha gente cerca alimentándolas pero cuando eso no funciona estás tú y tu deuda. Lo dicho, soñar sin control no sirve de nada si no eres capaz de ser sostenible. Un buen camino para serlo, el método científico o como Eric Ries lo ha puesta de moda, Lean Startup.

Pablors

Originalmente en: https://medium.com/@therealpablors/soñar-sin-control-no-sirve-de-nada-4984da9c984f#.uyaw3hmlw

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